Entrevista a la banda Desarte

 


Con una trayectoria construida desde la independencia y una propuesta que combina energía, honestidad y personalidad propia, Desarte se ha convertido en una de las bandas madrileñas que mejor representa el pulso del rock alternativo actual. En un momento de crecimiento y consolidación, el grupo sigue ampliando horizontes sin perder la esencia que define sus canciones. Hablamos con ellos sobre su evolución, sus influencias, los retos del panorama musical y los proyectos que marcarán su próximo capítulo.


  • “Menos Café” suena a carta de presentación, pero también a aviso. ¿Sentís que este EP es una declaración de guerra contra cierta comodidad instalada en la escena rock actual?


No es tanto contra la escena del rock actual, si no que vamos más allá. La declaración y el posicionamiento es a raíz de una forma específica de comprender y habitar el mundo y ante ello, encontramos la música como una herramienta mediante la que expresar nuestra disconformidad, aunque no todo es reivindicación en nuestra forma de hacer música. También queremos disfrutar y hacer pasarlo bien, así como conectar emociones que todo el mundo siente alguna vez.


  • Decís que no habéis venido a ocupar espacio, sino a agitarlo. ¿Qué es exactamente lo que queréis remover dentro del panorama musical actual?


Esa frase justamente la dijeron los medios, pero nos identificamos con ella y nos gusta. En nuestro modo de entenderlo se refiere a poder realizar la música a nuestra manera y no conformarnos con la forma típica, tanto de escribir letras como de tocar los instrumentos, a la par que romper ese círculo cerrado que a veces solamente ofrece oportunidades a aquellos grupos que son cercanos a alguien del circuito, sin dar apoyo a músicos emergentes.


  • Vuestra música se mueve entre el rock and roll, el hard rock y el pop sin demasiadas preocupaciones por las etiquetas. ¿La libertad estilística es una elección consciente o simplemente la consecuencia de vuestras influencias?


Es una elección consciente y una forma de seguir creando música sin que nos aburra lo que hacemos. Pensamos que encasillarse implica, a la larga, acostumbrarse a hacer las cosas de una forma específica. Al no encasillarnos en etiquetas, sentimos que podemos componer con la libertad y diversión que ofrece, muchas veces, la espontaneidad.



  • “Menos Café” conserva mucha de la intensidad del directo. En una época donde todo parece buscar la perfección digital, ¿os interesaba más capturar el riesgo que la precisión?


¡Exacto! Nuestro interés pasaba y pasa más por poder reflejar lo que hacemos en directo y ahora que estamos comenzando queremos que aquel que escuche el disco pueda sentir que no falta nada de lo que ha escuchado en el directo, incluso que tiene mucha más garra y potencia que las grabaciones.


  • ¿Qué aportó Nico Álvarez durante la grabación para que el EP terminara sonando tan cercano a la identidad real de Desarte?


Cuando le conocimos, gracias a Nico Roca, propietario de los locales de ensayo de Rock and Pop, teníamos los temas formados pero Álvarez aportó una nueva visión de cómo encauzar los temas, la estructura, hallar el sonido que buscábamos y enriquecer melodías que ayudó al sonido final del ep. Nos dió la visión que la

experiencia musical trae con el rodaje. Fue una experiencia muy enriquecedora y en el estudio estuvo dirigiéndolo hasta que encontramos el sonido preciso.


  • Las canciones abordan temas como la locura, la rebeldía sexual o la crítica social. ¿Qué os interesa más: provocar una reacción o abrir una conversación?


La pregunta apunta a dar una respuesta demasiado tajante que creemos que no es acorde a lo que implica el sentido de la creación de una obra de arte. Cuando uno escucha los temas queremos provocar una reacción, sobre todo, un movimiento y un ánimo de pasarlo bien durante un rato. Sin embargo, cuando se reflexiona sobre las canciones y sobre la emoción generada, nos motiva que esa misma provocación pueda abrir nuevas conversaciones, que deriven en ideas y posibilidades distintas, sobre cómo llevar las cosas. Al final, toda conversación proviene de una provocación, tanto lógica como emocional.




  • El rock lleva décadas presumiendo de rebeldía. ¿Creéis que sigue siendo un lenguaje válido para cuestionar cosas o se ha convertido en una pose demasiado cómoda?


Por supuesto que es válido, pero no porque sea rock si no porque es arte. Toda expresión artística, cuando es consciente de sí misma y se hace con un sentido particular, es útil para provocar la rebeldía. Aunque justamente, todo arte pasa por no ser válido para “ser rebelde” porque lo rebelde no puede recibirse de forma cómoda contra aquello que interpela. Es por ello que, sea como sea, para nosotros es una forma de hacer las cosas provocando.


  • Madrid está llena de bandas intentando hacerse un hueco. ¿Qué tiene Desarte que no pueda encontrarse fácilmente en otras propuestas de la escena?


Cada banda tiene lo suyo, en esto no queremos competir con otras bandas, de hecho respetamos mucho la escena emergente y creemos en la mixtura que genera compartir propuestas distintas. Lo que tiene nuestra banda es cada integrante, aportando una visión artística diversa, igual que las otras bandas tienen los suyos, diferentes a nosotros, entendiendo la música a su manera. No es tanto la diferencia de propuesta sino la autenticidad que hace única a cada banda.


  • Da la sensación de que hay una urgencia constante en vuestras canciones. ¿Esa energía nace de una inquietud artística o de una lectura crítica del momento que estamos viviendo?


No lo sabemos realmente. Pero entendemos que están vinculadas las dos ideas. Es una forma que tenemos de expresar las cosas y sentir los momentos que nos llevan a hacer de esta manera la música. Urgencia, conciencia crítica o diversión, nos da bastante igual como se interprete, siempre y cuando genere


  • Si “Menos Café” es la fotografía de quiénes sois hoy, ¿qué os gustaría que la gente dijera de Desarte cuando llegue el momento de publicar vuestro primer álbum?

Es más bien una fotografía de cierto aspecto de quienes somos. Más que decir nos gustaría que sintieran como nosotros que, por un momento, la vida vale más que estar lleno de problemas y que las emociones y sensaciones de malestar tienen una dimensión que puede solventar muchos líos mentales que no hay que desatender. Igual que el bienestar y el disfrute es algo que reivindicar sin forma vergonzosa.




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