Falleció Conrad “Cronos” Lant, vocalista, bajista y fundador de Venom

Muere Cronos, fundador de Venom y una de las figuras que cambió para siempre el metal extremo

Conrad “Cronos” Lant, vocalista, bajista y fundador de Venom, ha fallecido a los 63 años. Con su muerte desaparece una de las figuras fundamentales en la evolución del heavy metal hacia los sonidos extremos. Su voz, su bajo y, sobre todo, su visión artística estuvieron detrás de una banda que ayudó a abrir las puertas al thrash metal y que terminó dando nombre a todo un género: el black metal.

Venom comunicó el fallecimiento de Cronos el pasado 1 de octubre de 2026. La banda recordó que durante más de cuatro décadas la voz, el bajo y la visión de Lant habían estado en el corazón de Venom. Su hijo Nathan también quiso agradecer públicamente a las legiones de seguidores el apoyo recibido por su padre a lo largo de su carrera.

La causa de la muerte no ha sido comunicada públicamente.

Cronos, el hombre que estaba detrás de Venom

Conrad Lant nació en Londres en 1963 y desarrolló buena parte de su trayectoria musical en Newcastle. A finales de los años setenta entró en el entorno de una formación que terminaría convirtiéndose en una de las bandas más influyentes de la historia del metal.

Junto al guitarrista Jeff “Mantas” Dunn y el batería Anthony “Abaddon” Bray, Cronos formó el núcleo clásico de Venom.

La banda surgió en plena explosión de la New Wave of British Heavy Metal (NWOBHM), pero pronto comenzó a alejarse de los cánones tradicionales del género. Venom apostó por una música mucho más rápida, agresiva, sucia y provocadora, incorporando también elementos procedentes del punk.

Entre sus principales influencias estaban Motörhead y Black Sabbath, pero Venom llevó aquellas referencias a un territorio completamente diferente.

“Welcome to Hell”: el primer golpe

En 1981 llegó Welcome to Hell, un álbum que se convertiría en una pieza fundamental para entender el nacimiento del metal extremo.

La producción era cruda, el sonido deliberadamente agresivo y la imagen de la banda rompía con buena parte de lo establecido en el heavy metal de aquella época.

Venom utilizó además una imaginería basada en el satanismo, el ocultismo y el infierno. Sin embargo, Cronos explicó en diferentes ocasiones que buena parte de aquella estética tenía también un componente provocador y de espectáculo.

La combinación funcionó. Venom no necesitaba sonar perfecto. Necesitaba sonar peligroso.Y aquella filosofía tendría consecuencias enormes en la música que llegaría durante la década siguiente.

Black Metal: un disco que dio nombre a un género

En 1982 llegó el álbum que cambiaría para siempre la historia de la música extrema: Black Metal. El disco no era black metal en el sentido musical en el que posteriormente se entendería el género. Venom todavía mezclaba heavy metal, speed metal, punk y una agresividad que posteriormente sería desarrollada por otras generaciones. Pero el título terminó convirtiéndose en una etiqueta histórica.

El black metal tomó su nombre del álbum de Venom.

Lo que para Venom era una combinación de velocidad, provocación, oscuridad y actitud terminó convirtiéndose en una de las escenas más radicales de la historia del rock.

Bandas posteriores como Bathory, Hellhammer/Celtic Frost y Mayhem recogieron diferentes elementos de aquella primera revolución sonora y estética. Venom había abierto una puerta que ya no volvería a cerrarse.

De Venom al nacimiento del thrash metal

La influencia de Venom tampoco se quedó en Europa. Al otro lado del Atlántico, una nueva generación de músicos estaba descubriendo que el heavy metal podía ser todavía más rápido y agresivo.

Metallica, Slayer, Megadeth y Anthrax, las bandas que posteriormente serían conocidas como los “Big Four” del thrash metal, crecieron en un contexto en el que Venom ya había demostrado que velocidad, agresividad y actitud podían combinarse dentro del metal.

Metallica llegó incluso a compartir escenario y giras con Venom durante los primeros años de su carrera. Slayer también reconoció la importancia de Venom en su evolución, mientras que la influencia de los británicos se extendió por toda la escena underground estadounidense.

La fórmula era aparentemente sencilla: más velocidad, más distorsión, voces más agresivas y una actitud mucho más extrema. Pero aquella fórmula terminaría evolucionando hacia multitud de géneros.

La conexión con el black metal

Si existe un género al que el nombre de Venom quedó unido para siempre es el black metal.

La primera ola del género tomó de Venom mucho más que el nombre. La estética oscura, las referencias al satanismo, los nombres de guerra, la imagen provocadora, la crudeza sonora y el rechazo a los estándares de producción del heavy tradicional fueron elementos que posteriormente serían reinterpretados por las bandas escandinavas.

En Noruega, durante los años ochenta y principios de los noventa, grupos como Mayhem desarrollaron una nueva visión del black metal que acabaría convirtiéndose en uno de los movimientos más extremos de la música contemporánea. Venom había proporcionado parte del lenguaje. Las siguientes generaciones lo llevaron todavía más lejos.

La influencia también llegó al death metal

La sombra de Venom se extendió igualmente hacia el death metal.

Formaciones como Possessed y Repulsion estuvieron entre los grupos que recibieron aquella influencia temprana. Possessed, especialmente, ayudaría posteriormente a definir un sonido que sería fundamental para el nacimiento del death metal estadounidense.

La cadena de influencias resulta especialmente significativa:

Venom → thrash → death metal → nuevas generaciones de metal extremo.

No se trata de una relación lineal ni exclusiva, pero sí de una de las ramas fundamentales para comprender cómo el metal evolucionó desde finales de los setenta hasta convertirse en un universo de subgéneros.

De Celtic Frost a Mayhem: una influencia que cruzó generaciones

La importancia de Venom tampoco puede medirse únicamente por el número de discos vendidos.

Su verdadera repercusión estuvo en los músicos que escucharon aquellos discos y decidieron llevar sus ideas a lugares todavía más extremos.

Hellhammer, posteriormente transformados en Celtic Frost, estuvieron entre quienes recogieron aquella influencia.

En Suecia, Bathory desarrollaría una nueva interpretación de la oscuridad y la velocidad que terminaría siendo esencial para la evolución del black metal y del llamado Viking metal.

En Noruega, Mayhem y posteriormente otras bandas de la escena extrema llevarían el concepto mucho más lejos.

Por eso, cuando se habla de los padres del metal extremo, el nombre de Venom aparece inevitablemente.

Cronos: voz, bajo e identidad

Pero reducir el legado de Venom únicamente a sus discos sería injusto.

Cronos fue una pieza esencial en la construcción de la identidad del grupo.

Su voz áspera y agresiva, su forma de tocar el bajo y su presencia escénica ayudaron a crear un personaje que se convirtió en referencia para generaciones posteriores.

Venom entendió antes que muchos otros que la imagen podía formar parte de la música.

Los nombres Cronos, Mantas y Abaddon, la estética oscura, las cruces invertidas, el fuego, el satanismo y las referencias al infierno contribuyeron a construir un universo visual que posteriormente sería habitual en el metal extremo.

La música y la imagen dejaron de ser elementos separados.

Una carrera de más de cuatro décadas

Cronos abandonó Venom en 1987, desarrolló posteriormente su carrera en solitario y regresó a la banda en 1995. Desde entonces permaneció como la figura central de Venom durante décadas. Su trayectoria llegó hasta 2026. Este mismo año se publicó Into Oblivion, decimosexto álbum de estudio de Venom y uno de los últimos trabajos en los que Cronos participó como vocalista y bajista. Su carrera atravesó diferentes generaciones del metal sin que Venom perdiera su identidad.

Un legado imposible de medir

La influencia de Venom puede encontrarse en prácticamente todas las ramas del metal extremo.

Thrash metal.
Black metal.
Death metal.
Speed metal.
Doom extremo.
Grindcore.
Metal extremo underground.

No todos estos estilos nacieron directamente de Venom, pero muchos de sus pioneros tuvieron contacto con la música de la banda y encontraron en ella una forma diferente de entender la agresividad, la velocidad y la actitud.

BMG, que trabaja con parte del catálogo de Venom, destacó precisamente que la banda se convirtió en una de las influencias definitorias del thrash y del metal extremo y que sus primeros discos ayudaron a inspirar a generaciones de músicos, citando entre otros a Metallica, Celtic Frost y Mayhem.

Más allá de la música

La importancia de Venom también se encuentra en algo menos tangible: demostró que el heavy metal podía romper sus propios límites.

Cuando la música extrema todavía no tenía un espacio claramente definido, Cronos y sus compañeros apostaron por llevar la velocidad, la distorsión y la provocación mucho más lejos.

Aquello abrió un camino. Después llegaron Metallica, Slayer, Celtic Frost, Bathory, Possessed, Mayhem y cientos de bandas que desarrollaron aquellas ideas en direcciones completamente diferentes. Por eso el fallecimiento de Cronos no supone solamente la pérdida de un músico. Supone la desaparición de uno de los protagonistas de una transformación fundamental en la historia del rock.

Adiós a una leyenda

Conrad “Cronos” Lant murió el 1 de octubre de 2026 a los 63 años.

Más de cuatro décadas después de los primeros pasos de Venom, su legado permanece en cada riff acelerado, cada voz desgarrada y cada banda que decidió que el metal podía ser todavía más oscuro, rápido y extremo.

Venom no inventó por sí solo todo el metal extremo, pero ayudó a demostrar que aquel territorio existía.

Y cuando en 1982 publicó un disco llamado Black Metal, probablemente nadie podía imaginar que aquellas dos palabras terminarían identificando uno de los géneros más importantes y radicales de la historia del metal.

Cronos ya no está.

Su voz, sin embargo, seguirá sonando.

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