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Txus
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Existe una belleza particular en las bandas que deciden debutar tirando la puerta abajo. Sin pedir disculpas, sin pedir permiso y, sobre todo, sin dejarse aprisionar por las ataduras de un género concreto. Desde Alicante nos llega Frecuencias y Armonías Temporales, el primer larga duración de Sr. Bizarro, un trabajo que se siente menos como una presentación formal y más como un asalto de energía volcánica en doce actos.
Hay una solidez innegable en el sonido de Sr. Bizarro, y no es casualidad. El trío —formado por Luis Tormo Larrosa(voz, guitarra y piano), Carlos Morales Llinares (bajo) y Ramón Hernández Simarro (batería)— viene con el rodaje y el bagaje técnico de su etapa previa en Another You. Pero aquí la actitud se reconfigura: bajo un nombre que rinde homenaje al arrojo quijotesco del "loco bizarro" cervantino, la banda se tira a la piscina con un puñado de canciones dinámicas, urgentes y viscerales.
En lo lírico, el álbum no pierde el tiempo en artificios. Frecuencias y Armonías Temporales fija la mirada en la masa confusa de las relaciones humanas: el deseo instantáneo, la frustración, los encuentros efímeros y ese ruido de fondo tan propio de nuestra época hiperconectada. Hay una honestidad frontal en cada verso, un intento de retratar lo cotidianamente frágil sin caer en el melodrama gratuito.
Es un disco que huele a verdad compartida, de esos que te hacen señalar la letra y pensar: "A mí también me ha pasado".
Si el álbum grabado ya desprende una tensión casi física, es fácil adivinar que estas composiciones ganarán una dimensión distinta sobre las tablas. La banda se prepara para anunciar de forma inminente las primeras fechas de presentación, una prueba de fuego donde desplegarán esa mezcla de solidez instrumental y electricidad sudorosa.
Sr. Bizarro entra en la escena nacional con un debut fresco, valiente y generoso. Un trabajo que confirma que la veteranía, cuando se junta con el hambre de renovación, da los mejores frutos.
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